
Domingo 21 de octubre de 2007
Jorge Schaulsohn también quiere romper los actuales moldes políticos
Desde Roma, donde estuvo al mismo tiempo que la Presidenta Bachelet, el secretario general de ChilePrimero revela sus conversaciones con el ex abanderado de la UDI y lo defiende de las críticas: "¿Por qué no podríamos tener ministros de derecha, como Lavín, si estamos de acuerdo en lo que tenemos que hacer?".
MAURICIO CARVALLO
Cuando la Presidenta Michelle Bachelet le decía al Papa Benedicto XVI el jueves en el Vaticano que su delegación representaba a las fuerzas sociales y políticas del país, Jorge Schaulsohn, secretario general de ChilePrimero, también estaba en Roma. Pero no era parte de la comitiva. El abogado tenía un juicio arbitral de clientes comerciales chilenos por incumplimiento de contrato tecnológico con la parte italiana. El "primer partido político post Pinochet" no ha sido invitado aún a una gira presidencial.
-¿Por qué cree que el Gobierno no ha invitado a su partido a estas giras?
-Como recién estamos entrando a escena, no es algo en que nos hayamos detenido a pensar. No tenemos ninguna expectativa ni ninguna razón para decir de antemano que no la aceptaríamos.
-¿Es un partido de oposición?
-Ni de gobierno ni de oposición. Tenemos una visión distinta de lo que se necesita para salir adelante. El país requiere de la colaboración de todos los sectores. Las reformas para lograr la equidad son demasiado importantes y ninguna coalición política es capaz de hacerlas por sí mismas. Nos interesa promover una colaboración transversal, un gobierno de unidad nacional.
-¿Cómo es eso?
-El problema del Chile de hoy es que es menos competitivo: tiene una estructura productiva basada en la exportación de materias primas sin elaborar. Como no generamos empleos de calidad, más allá de los buenos deseos de monseñor Goic, no lograremos remuneraciones decentes. Para realizar cambios estructurales profundos, para generar bienestar para todos, debemos abrir espacios para el emprendimiento en bienes y servicios con valor agregado. Para ello se necesita un gobierno capaz de chocar con intereses creados. Por una parte, enfrentar el lobby gremial apoyado por sectores políticos de izquierda. Y, por la otra, a los grandes grupos económicos, respaldados por la derecha.
-¿Propone un gobierno que junte a la derecha y a la izquierda?
-Esto es parte de la discusión que ha planteado Joaquín Lavín. He conversado con él y estamos muy de acuerdo. Por eso estimo valioso lo que ha dicho.
-¿Y le aconseja entrar al gabinete?
-No soy exégeta suyo, pero éste es un tema profundo de oportunidad histórica para que el país deje de carretear y despeguemos. Ya lo hemos hecho, en cierto modo: en 1989, la Concertación representó una fórmula de unidad nacional entre antiguos adversarios políticos, y fue muy exitosa. Si la Presidenta Bachelet hiciera un cambio de gabinete y abriera la participación a personas de todo el espectro político, basado en un acuerdo integral en torno a las reformas que el país necesita, pasaría a la historia no sólo como la primera Presidenta mujer, también porque hizo un cambio fundamental.
Eso significaría para la Concertación dejar de manejar el Estado como si fuera de su entera propiedad, sin tener la calificación más alta. Debiéramos pedirles a "head hunters" que nos ayuden a buscar a los mejores, independientemente de sus posturas políticas o filosóficas. ¿Por qué no podríamos tener ministros de derecha, como Lavín, si estamos de acuerdo en lo que tenemos que hacer? Está el ejemplo del gobierno de Alemania...
-Pero aquí es difícil de aceptar.
-Sí, porque la oposición preferiría desalojar a la Concertación y ésta seguir repartiéndose el poder. Además, la Presidenta Bachelet es una líder seria y responsable, pero no es muy audaz ni muy creativa. Si agarrara este momento histórico (por la convergencia en cuáles son los males que nos aquejan) y llamara a todos los partidos políticos para celebrar un acuerdo en torno a un programa, tendría la fuerza necesaria para realizar las reformas en los dos próximos años. Después, en la elección presidencial, cada uno competiría con sus ideas.
-¿Analizó estas ideas con Lavín?
-Sí, y coincidimos plenamente en la necesidad de un gobierno de unidad nacional sumando a la oposición... Desde ya, ChilePrimero tiene toda la disposición de colaborar. Nadie podría restarse ante algo así. Y no hay que mirarlo como que existe una catástrofe, sino como que los desafíos son de tal envergadura que se necesitan consensos muy profundos para dar el salto al desarrollo.
-¿No es ésta, como se califica lo de Lavín, una operación salvataje al gobierno?
-¿Y qué de malo tendría eso? Naturalmente, si no hay un espíritu de colaboración en torno a ideas bien concretas y específicas, se puede entender como una simple maniobra de carácter político.
-¿Así, de paso, Lavín empuja a Sebastián Piñera más a la derecha?
-Piñera se ha caracterizado por ser un político constructivo y muy colaborador. No veo que esto le sea incómodo. Pero el enfoque debe ser distinto. Por ejemplo, sería una reforma de izquierda si queremos sindicatos más modernos, negociación colectiva y una legislación antimonopolios que evite la concentración. Pero si buscamos flexibilidad laboral e incentivos tributarios para atraer inversión productiva, sería una reforma de derecha. Las reformas que el país necesita no son de izquierdas ni de derechas. Simplemente, son medidas sensatas.
GUIDO GIRARDI Y EL CASO PUBLICAM: "Espero que haya aprendido su lección y cambie"
-En la delegación a Roma viajó Guido Girardi, quien nuevamente fue acogido por el oficialismo tras el caso Publicam. ¿Por qué acusa "impunidad" al no ser él formalizado por el Ministerio Público?
-Porque en el mundo democrático hay conductas que pueden no ser sancionables de acuerdo al criterio de un juez, pero que son éticamente reprensibles. Después del susto y el desprestigio, espero que haya aprendido su lección y ojalá cambie.
-¿Pero tiene antecedentes para justificar que no se le formalizó teniéndose "antecentes más que suficientes"?
-No quiero ahondar en el tema. Tengo una evaluación de las cosas, pero se trata de mi opinión y es la opinión pública la que debe formarse su propio criterio.
-Ambos eran muy cercanos, pero se transformaron en enemigos políticos cuando él apoyó a Sergio Bitar y no a usted para la presidencia del PPD.
-Como diría Fernando Flores, es parte de la "chimuchina" y no me interesa meterme en eso. Lo que sí es cierto es que la política a veces termina con relaciones de amistad y personales.
-Es que se dice que sus denuncias son una especie de revancha política...
-No haré ningún comentario al respecto. No tiene importancia. Pensemos en Chile y en su futuro.
LAGOS Y EL TRANSANTIAGO: "Su silencio no sólo lo daña a él, sino también al gobierno de Bachelet"
-¿Por qué dice que el Transantiago fue un capricho de Ricardo Lagos?
-Porque el Estado suscribió contratos que fijaron enormes multas de US$ 300 millones (que hoy parecen pocas porque nos ha costado mil millones), en un momento en que todo el mundo sabía que la infraestructura no iba a estar. Así se puso al Estado en la situación insostenible de tener que partir con un proyecto, sí o sí, independientemente de que no estuviera en condiciones. Es un capricho de Lagos, porque lo razonable habría sido decir que no podíamos comprometernos con una fecha si era imposible que funcionara.
-¿Lagos debiera concurrir personalmente a la comisión investigadora?
-Sí. Hay preguntas que sólo él puede responder. También sería bueno para él porque siempre se caracterizó por dar la cara. Su silencio no sólo lo daña a él, sino también al gobierno de Bachelet, porque ella queda como la principal responsable, y yo creo que no lo es.
Se está gastando en el Transantiago más que toda la inversión en Educación que la Presidenta anunció el 21 de mayo. Lo de EFE sólo contribuye a aumentar la desazón frente a cómo el sector público puede conducir las cosas y gastar recursos de todos los chilenos en una forma tan desatinada. Tener un aparato público eficiente es esencial para desarrollar la economía con equidad. De ahí que entre las reformas que es indispensable hacer figura terminar con la inamovilidad del sector público. Y finalizar con el cuoteo político, que muchas veces permite nombrar personas incompetentes en los cargos.
SOBRE LA "IDEOLOGÍA DE LA CORRUPCIÓN": "He visto más una actitud de cerrar filas que de tomar medidas"
-¿Qué ha cambiado desde que hace 10 meses denunció aquí una "ideología de la corrupción" en el oficialismo?
-Ha habido retroceso en transparencia. He visto más una actitud de cerrar filas que de tomar medidas para que las malas prácticas se erradiquen y se castiguen.
-¿Qué le dijo a la ministra en visita, Amanda Valdovinos?
-Le reiteré lo que había dicho. Se interesó por saber si, en mi opinión, el uso de fondos reservados para financiar a los partidos constituía delito. Le manifesté que más allá de eso, el que un gobierno democrático utilizara fondos públicos para ayudar a los partidos de su coalición y no a todos, era contrario a la ética y a los principios democráticos, porque pertenecían a todos los chilenos. Y que por lo tanto no se puede comparar lo ocurrido bajo el régimen militar con lo sucedido en democracia.
-¿También le dijo que durante los años 93 al 96 el PPD recibía 5 millones de pesos mensuales del Ministerio Secretaría General de Gobierno?
-Lo reiteré, por supuesto.
-El ex ministro José Joaquín Brunner declaró que no era cierto...
-Bueno, ahí cada uno tiene que asumir su responsabilidad. Yo me hago responsable de mis dichos.
-¿Por qué defiende al empresario chileno Mauricio Mazza Alaluf, detenido hace seis meses en un operativo simultáneo en Chile y EE.UU., bajo la acusación de transferencias cambiarias ilegales por US$ 200 millones?
-No está procesado en EE.UU. por ningún delito que tenga que ver con lavado de dinero, sólo por infracciones a normas bancarias que tienen eventuales sanciones de tipo penal, las que son muy menores.
-Pero fue sorprendido con un maletín lleno de euros, y en Chile parte de su familia está acusada de lavado de dinero...
-Eso es verdad, pero, pese a eso, el Gran Jurado en EE.UU. no encontró antecedentes para formularle ningún otro cargo distinto que el que acabo de señalar.
-¿No cree que su defensa al clan Mazza debilita su denuncia sobre una "ideología de la corrupción" en Chile?
-En lo más mínimo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario