jueves, 18 de octubre de 2007

"Es absurdo que sigamos separados de la derecha por cosas que pasaron hace 20 años"

EL MERCURIO, domingo 13 de octubre de 2007.

El senador asegura estar alejado de las disputas partidarias y haber cortado relaciones con el Gobierno. El único norte de este ex presidente de la DC es lograr perfeccionar un modelo que considera "agotado". En su cruzada por la clase media y los pequeños empresarios, arremete contra las fusiones, grandes tiendas y bancos.JUAN DIEGO MONTALVA

A las 19:30 horas del martes pasado, en el Congreso, Adolfo Zaldívar realizó un discurso destinado a remover a sus compañeros de sala y a situarlo como defensor del pequeño y mediano empresario, de aquella clase media que, desde hace cuatro años, declara que la Concertación la ha dejado botada. Con nombre y apellido, atacó a grandes tiendas y bancos, amenazando con que se opondría y denunciaría las malas prácticas que originan las fusiones y el ingreso de los bancos al negocio de las AFP.

Detrás de esta agresiva posición, Zaldívar reconoce sentirse bastante solo en la Concertación y explica que es porque "el establishment no me perdona" y siempre se ha opuesto a su protagonismo. Eso no le preocupa, porque considera que "los partidos políticos están en crisis" y lo que importa es lograr alianzas en torno a sus planteamientos. En esto, la derecha, y principalmente la UDI, aparecen como buenos socios.

-El discurso que usted realizó en el Congreso el martes pasado choca con visiones más optimistas, que resaltan las dos décadas de crecimiento sostenido, la reducción de la pobreza, el quiebre en la tendencia de desigualdad. ¿No resulta poco atractivo y convocante en la Concertación un discurso como el suyo?

-Mi discurso es muy objetivo. Es un análisis riguroso respecto de la situación de nuestro país en los últimos 70 años. Es un discurso realista. Si queremos ser realmente un país desarrollado y tener una verdadera economía de mercado y un país integrado, tenemos que tomar medidas que vayan en esa dirección.

-Su documento tiene quince páginas, de las cuales catorce son de diagnóstico y referencias históricas. Es recién en la última página donde se esboza una propuesta concreta: "Es urgente renegociar la deuda bancaria y provisional de la micro y pequeña empresa, y condonar la deuda fiscal".

-Hago un diagnóstico de la realidad, porque es una realidad constante. Y la idea es demostrar que no vamos a crecer por la vía que lo estamos haciendo. Preocupémonos de los pequeños y medianos empresarios. Creo que hay que crear un estilo de Corfo para ayudar a estos sectores.

-Pero desde hace cuatro años usted está hablando de estas ideas. Han sido cuatro años sin lograr convencer...

-Esto partió hace cuatro años, y lo menos que me dijeron fue demagogo, populista. Hoy día veo a Joaquín Lavín coincidiendo con esto. Lo mismo Pablo Longueira y Andrés Allamand. También veo a socialistas en lo mismo, aunque Navarro postula cambiar el modelo. Yo estoy por corregirlo, no por cambiarlo. Los otros democratacristianos sólo quieren profundizar el modelo actual.

-¿Le pesa no haber logrado en todo este tiempo acelerar la corrección del modelo?

-Yo me siento muy respaldado, pero hay un partido transversal de la dirigencia concertacionista que no me perdona.

-¿Quiénes integran el partido transversal y que no lo perdonan?

-No voy a perder el tiempo nombrándolos. Todos sabemos quiénes son, cómo se han coordinado y ubicado. Son aquellos que salen de presidente del Banco del Estado y se van al directorio del Banco de Chile. Es toda una mezcolanza. Son los que cuando yo presenté la opción para ser Presidente de la República, me cerraron la puerta con todo. Están en lo suyo, porque tienen una visión claramente diferente. A mí lo que me interesa es convocar a los que comparten mi discurso, sin importarme si tuve problemas con ellos en el pasado, como gente de derecha. Por el contrario, me interesa incluirlos. Es absurdo que sigamos separados por cosas que pasaron 20 años atrás.

-¿Está postulando una alianza con la derecha?

-Si mañana hay convergencia al respecto, yo voy a estar con toda la gente que esté de acuerdo con esto."Flores está haciendo una gran cosa"

-Con quién cree puede haber más convergencia en esto, ¿con RN o con la UDI?

-En este punto ha habido gente de todos lados. Por ejemplo, con Fernando Flores tengo una gran convergencia y me siento muy cercano, y le deseo lo mejor con su proyecto ChilePrimero. Creo que está haciendo una gran cosa. Con Carlos Bianchi también tengo muchas coincidencias.

-¿Podría Adolfo Zaldívar ser parte de ChilePrimero?

-Yo estoy en la Democracia Cristiana. Pero me parece que Fernando Flores está abriendo un espacio y replanteándose las cosas con mucha honestidad. Creo que pusieron el dedo en la llaga.

-Entonces las diferencias están con la dirigencia de su partido.

-La directiva del partido no ha estado en este tema de la desigualdad y lo siento. No he intentado imponer este tema en el partido, he actuado con mucha libertad.

-Existe una larga lista de personas con las que tiene coincidencias, pero lo grave es que son relaciones individuales. Adolfo Zaldívar parece que no tiene relaciones institucionales. Me refiero a partidos y gobierno.

-Es que los partidos políticos están en crisis. Los partidos intentan manejar esto como un regimiento, y yo me revelo ante eso.

-¿Entonces es díscolo?

-No. Soy responsable, soy el tipo más responsable del mundo. De díscolo no tengo nada.

-¿Y por qué Adolfo Zaldívar no ha trabajado estas ideas junto con su partido y el gobierno?

-Mi diferencia con doña Michelle fue que ella optó por un continuismo con el antiguo gobierno. Yo quería una cosa distinta, que se corrigiera el modelo. Ella optó por profundizar el modelo con su ministro de Hacienda. Ella no me puede pedir a mí que esté de acuerdo en una cosa tan crucial como el modelo. Cuando pasa lo del 11 de septiembre o la movilización del 29 de agosto, y vemos una rabia en la clase media que no está contenta, no puedo apoyar al gobierno.

-Pero este escenario es bien negro para Adolfo Zaldívar, porque vemos que no ha podido permear a su partido ni a su gobierno con su discurso.

-Cuando yo llegue arriba voy a poder ejecutar mi proyecto. Si me dan la oportunidad.

OPOSICIÓN A LAS GRANDES TIENDAS: "Lógico que estoy en contra de las fusiones"

-¿Por qué adopta una visión tan negativa frente a las grandes tiendas?

-Esas cosas buenas son sólo una parte de la verdad. También se puede decir que ahora la gente puede comprar gracias a la existencia de las tarjetas de las casas comerciales. El problema es que las tasas del crédito son abusivas.

-¿No será más importante mejorar la legislación y la fiscalización?

-Hemos fallado. Es evidente que facilitamos la concentración de estas empresas.

-¿Pero cuál es el problema de las fusiones?

-Recuerda las populares boticas. ¡Ya no queda ninguna! El otro día vinieron a verme los feriantes, son 80.000 a lo largo de todo el país. Están destruyéndolos, con un tremendo efecto social.

-¿Cómo protegería a estos proveedores?

-Permitiéndoles trabajar, dándoles posibilidades de flexibilidad laboral, con una política tributaria que les facilite su desarrollo.

-¿Está en contra de las fusiones?

-Lógico. Para que compitan afuera no tengo ningún problema. El problema es que las empresas se fusionen acá adentro.

-¿No será más importante abrir las fronteras a megatiendas extranjeras, de mejor calidad, con mejor servicio y prácticas corporativas?

-Wal Mart con esta gente no va poder competir, si no, ya habría llegado. Aquí estuvo Carrefour y se tuvo que ir. Lo que hay que hacer es proteger a los chicos.

CASO EFE: "A mí no me corresponde sacar a Patricio Rojas"

-Usted sugirió el nombre de Patricio Rojas para encabezar al Sistema de Empresas Públicas (SEP). ¿Comparte los cuestionamientos a su gestión?

-A mí no me pareció bien que se respaldara al señor Guillermo Díaz, era una persona que estaba procesada. Tampoco estuve de acuerdo con apoyar a Luis Ajenjo, ex presidente de Ferrocarriles.

-Pero es grave que Adolfo Zaldívar cuestione el trabajo de un hombre que fue el vicepresidente de la DC en su período.

-Patricio Rojas es mi amigo. Pero es el presidente del SEP y cumple las órdenes de la Presidenta de la República. Puedo decir que no estoy de acuerdo con la manera en que el SEP y el gobierno defendieron a Guillermo Díaz y está enfrentando el caso de Ferrocarriles.

-¿Se equivocó al dar el nombre de Patricio Rojas?

-Yo di su nombre y me pareció muy bien. Con lo que no estoy de acuerdo es con lo que ocurrió con Guillermo Díaz y Luis Ajenjo.

-¿Esta evaluación negativa implica que usted comparte la idea de que Rojas debe renunciar al SEP?

-A mí no me corresponde sacar a Patricio Rojas. Lo fundamental es que se investigue a Ferrocarriles.

No hay comentarios: