Viernes 4 de abril de 2008
Para evitar que la ministra Provoste sea destituida:
Gobierno intentará convencer a senadores independientes
Ésta es la segunda prueba política que afronta la "nueva mayoría" de la Cámara Alta, tras el cambio en la testera.
CLAUDIO SALINAS
Entre el 15 y el 16 de abril debería pronunciarse el Senado sobre la acusación a la ministra Yasna Provoste, y desde ya el Gobierno inició los contactos con los parlamentarios que serán decisivos en su desenlace.
Según la Constitución, para destituir a la secretaria de Estado se requiere el voto de la mayoría de los senadores en ejercicio; es decir, veinte votos, que son los que hoy suman la Alianza y la nueva bancada independiente.
Eso significa que si la oposición y los independientes votan en bloque la ministra tendrá que abandonar su cargo tras la votación de la sala del Senado. De ser así, Provoste quedaría inhabilitada para ejercer cargos públicos o de representación popular durante los próximos cinco años.
Por esta razón en el oficialismo se comentó durante la jornada la posibilidad de que Provoste renuncie a su cargo, lo que si bien , no evitaría la votación, podría ser un desincentivo para que el Senado vote en favor de su destitución. De ese modo, la ministra podría seguir una posible carrera a la Cámara Alta por la Tercera Región.
Previendo que la acusación sortearía su primera valla en la Cámara de Diputados, el ministro José Antonio Viera-Gallo inició hace algunos días los sondeos con el nuevo presidente del Senado, Adolfo Zaldívar, y los senadores Fernando Flores, Carlos Bianchi y Carlos Cantero.
Los consultados le plantearon al ministro que no tenían una postura preconcebida sobre el asunto, lo que, a juicio del Gobierno, proporciona un espacio para conversar.
Desde ya La Moneda considera difícil contar con los votos de Zaldívar y Flores, no sólo porque los perciben en una actitud de crítica hacia el Gobierno -que ambos dejaron patente este miércoles en la última sesión especial sobre la situación del dólar-, sino también porque los dos parlamentarios han hecho del tema de la corrupción y la probidad uno de los ejes de su discurso.
Además, el oficialismo sabe que Zaldívar fue un factor decisivo en el alineamiento de la mayoría de los diputados colorines a favor de la acusación a la ministra. En ese contexto, los ojos del oficialismo están prioritariamente puestos en los senadores Bianchi y Cantero.
Un aspecto complejo para Provoste es que el Senado votará cada uno de los capítulos de la acusación por separado -el libelo deducido por los diputados de la Alianza tiene cinco capítulos-, y basta que sea aprobado sólo uno de ellos para que la ministra resulte destituida
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